Primero repasemos los diferentes tipos que existen. Los generadores domésticos pueden ser portátiles o estacionarios (de respaldo). Funcionan con una variedad de combustibles, como gasolina, diésel, gas natural (NG), y gas licuado de petróleo (LPG). Cada tipo tiene sus ventajas y desventajas. Los modelos portátiles de gasolina son relativamente baratos.